Yo admiro a Brett Favre, el “quarterback” único de mi equipo de fútbol americano favorito, los Green Bay Packers. Favre tiene treinta y siete años, pero todavía es uno de los mejores jugadores en la liga. Como la mayoría de los deportistas profesionales, Favre es alto, fuerte, yo por supuesto, muy guapo. Pero lo más importante de Brett es que es un líder natural. Es extrovertido y se porta muy bien con sus compañeros de equipo. Además, no es arrogante ni egocéntrico. Esos compañeros, sus entrenadores, y sus muchos aficionados lo quieren como familia. También me encanta como este guerrero juega. Si su equipo está perdiendo, nunca se da por vencido. Siempre se divierte, y por eso a todos los aficionados de fútbol americano les gusta mirarlo jugar. Segundo, aunque es un veterano, todavía tiene tanta velocidad y precisión en sus tiradas. Tercero, ya no es tan rápido, pero no importa mucho porque usa su experiencia y conocimiento del juego para tener éxito. Pero lo que me importa más es su gran carácter. Es un caballero cómico y simpático que ha sobresalido muchos problemas recientemente fuera del juego. En diciembre de 2003, su padre murió de repente. Brett tenía un juego el próximo día, pero no se lamentó. En cambio, Favre tenía la mejor actuación de su carrera. También, ha participado en 240 juegos consecutivos, aunque ha sufrido muchas lesiones serias. Brett Favre es un buen jugador, pero es una mejor persona. |